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Juguetes para perros: cuáles son seguros y cómo elegirlos

Perro joven tirando de una cuerda de algodón en el césped de un jardín

Un juguete seguro es el que no le cabe entero en la boca y aguanta su forma de morder. A partir de ahí, elige según lo que necesite: algo para morder si destroza cosas, un rellenable si se queda solo o come con ansia, y una pelota o una cuerda para jugar contigo. Revisa los juguetes a menudo y tira los que estén rotos.

¿Qué tipos hay?

Tipo Para qué sirve Ojo con
Para morder Perros que mordisquean muebles o están cambiando los dientes Que no sea tan duro que le haga daño
Rellenable Ratos a solas, comer más despacio Lavarlo bien después
De olfato o inteligencia Cansar la cabeza en casa Algunos se rompen si los muerde
Pelota o disco Correr y traer Que no quepa en la garganta
Cuerda o tela Tirar contigo Hilos sueltos que se puede tragar

Un perro joven con mucha energía agradece mezclar juego de correr con alguno de olfato, que cansa más de lo que parece. A un perro mayor le suelen ir mejor los de olfato y los rellenables, con menos saltos.

¿Cómo acierto con la talla?

La regla es sencilla: que no le quepa entero en la boca. Si duda entre dos tallas, la grande. Las marcas suelen dar la talla por peso del perro; úsalo como guía, pero mira también su boca. Un perro de 25 kilos con boca grande puede necesitar la talla de uno más pesado.

Revisa los juguetes cada pocos días. Si ves trozos a punto de soltarse, grietas o hilos colgando, a la basura.

¿Y si se traga un trozo?

Si se traga un trozo y empieza a vomitar, tose sin parar, le duele la barriga o deja de hacer caca, ve al veterinario sin esperar a ver si pasa solo. Un trozo atascado en el intestino es una urgencia.

¿Juguete solo o jugar con él?

Las dos cosas. Un rellenable le ayuda a pasar los ratos a solas tranquilo y a comer parte de su ración más despacio; si come con ansia, mira también la guía del comedero para perros. El juego contigo, en cambio, lo cansa, refuerza vuestra relación y sirve para enseñarle a soltar y a venir.

Para que no se aburra, deja tres o cuatro juguetes a su alcance y guarda el resto. Cada cierto tiempo cámbialos: al volver a verlos, los recibe como nuevos y no tienes que comprar más.

¿Qué modelos encajan?

El KONG Classic de talla mediana es de caucho natural rojo y está hueco por dentro para rellenarlo con comida o premios. Bota de forma irregular, así que también sirve para jugar, y se puede lavar en el lavavajillas. El contra es que a un perro que muerde con mucha fuerza se le queda corto: para ese está el siguiente.

Comedero lento para perros

Guía de KONG

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El KONG Extreme de talla mediana es de goma negra, más dura que la del Classic, pensado para perros que muerden fuerte o están cambiando los dientes. Tiene el mismo hueco para rellenar y el mismo bote irregular. El contra es que, por esa dureza, a un cachorro pequeño o a un perro mayor con dientes delicados le puede resultar demasiado duro.

Guía de KONG

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Toda la gama, con el Puppy y el Senior, está en la página de KONG.

En la tienda de animales de tu barrio puedes tocar la goma y comparar tallas con la boca de tu perro delante. También los tienes en Tiendanimal, Kiwoko o Zooplus.

Para rellenarlo, usa parte de su ración diaria, no comida de más. Si dudas de cuánto le toca, la calculadora de ración te lo dice.

Preguntas frecuentes

¿Con qué relleno un Kong?

Con parte de su pienso, mojado o mezclado con un poco de comida húmeda. Si lo congelas, le dura más. Evita alimentos que le sienten mal a los perros, como el chocolate o la uva.

¿Cómo lo limpio?

Con agua caliente, jabón y un cepillo pequeño para llegar al fondo. Los de goma suelen aguantar el lavavajillas; míralo en la ficha.

¿Qué hago si rompe todos los juguetes?

Busca los pensados para mordida fuerte, de goma maciza, y dáselos cuando estés delante hasta ver cómo los trata. Si destroza todo por nervios o porque se queda solo mucho tiempo, la causa es otra y vale la pena hablarlo con un educador canino.

¿Es normal que gruña al tirar de la cuerda?

Sí, suele ser parte del juego. Si el cuerpo se pone rígido o intenta morderte de verdad, para el juego y consulta con un educador.