Saltar al contenido

Comedero para perros: cuál elegir y cuándo usar uno antivoracidad

Border collie comiendo de un comedero lento con relieves

Para casi todos los perros, el mejor comedero es un cuenco de acero inoxidable del tamaño de su ración, fácil de lavar cada día. Si tu perro se lo traga todo en segundos, un comedero lento o antivoracidad, con relieves que le obligan a ir despacio, le ayuda a comer con más calma. Lo demás depende de su tamaño y de dónde coma.

¿Qué material elijo?

Material A favor En contra
Acero inoxidable Higiénico, dura años, no guarda olores Algunos hacen ruido y se mueven
Cerámica Pesa, no se desplaza Se rompe si se cae
Plástico Barato y ligero Se raya y en las rayas queda suciedad

El acero es la opción segura. La cerámica va bien si tu perro empuja el cuenco por toda la cocina. El plástico vale al principio, pero cámbialo cuando esté rayado o mordido.

¿De qué tamaño?

Que quepa la ración de una toma con margen, sin que la comida se salga al empujarla con el hocico. Para saber cuánto le toca, usa la calculadora de ración diaria. Un perro de hocico largo come cómodo en un cuenco hondo; uno de hocico chato, como un bulldog, mejor en uno bajo y ancho.

¿Le pongo un comedero elevado?

Los comederos en alto evitan que un perro grande o mayor baje tanto el cuello. A los que tienen dolor en las articulaciones les puede resultar más cómodo, sobre todo si tienen artrosis. Si tu perro es de raza grande y tienes dudas, pregúntaselo a tu veterinario antes de cambiar.

¿Por qué come tan rápido y qué hago?

Algunos perros comen con ansia por costumbre, por haber pasado hambre o porque hay otro animal en casa. Tragar tan deprisa puede hacer que se atragante, que eche la comida al poco rato o que se llene de gases. Ahí es donde un comedero lento ayuda: los obstáculos de dentro le obligan a coger la comida poco a poco.

Si vomita a menudo, o tras comer tiene la barriga hinchada y dura, intenta vomitar sin conseguirlo o está muy inquieto, ve al veterinario de urgencia sin esperar.

¿Cómo lo limpio?

Lava el cuenco cada día con agua caliente y jabón, y después de cada toma si le das comida húmeda. El acero y la cerámica suelen ir al lavavajillas; mira lo que dice el fabricante. Y el agua, siempre fresca y en otro cuenco aparte, que también se lava a diario.

¿Qué modelos encajan?

El Outward Hound Fun Feeder Slo-Bowl es un comedero con obstáculos para perros que engullen. La marca dice que hace comer hasta diez veces más despacio, tiene base antideslizante, está hecho con materiales aptos para alimentos y hay varias tallas y formas. El contra es que los huecos se limpian peor que un cuenco liso, y a algunos perros les frustra los primeros días.

Juguetes rellenables

Comprar

Si no te convence, un cuenco liso de acero inoxidable de cualquier tienda de animales sirve para casi todos los perros. Y para el que come con ansia, otra opción es repartir parte de la ración en un juguete rellenable, como los de la guía de juguetes para perros. Los cuencos también los tienes en Tiendanimal, Kiwoko o Zooplus.

Si estás revisando también qué le das de comer, mira la guía del mejor pienso para perros.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos cuencos necesita?

Dos: uno para la comida y otro para el agua. Si hay varios perros en casa, uno de comida para cada uno, separados, para que no compitan.

¿Por qué se mueve el cuenco mientras come?

Porque pesa poco o la base resbala. Busca uno con base antideslizante, uno de cerámica o pon una alfombrilla de goma debajo.

¿El comedero lento sirve para cualquier perro?

Sirve para los que comen muy rápido. A un perro que ya come tranquilo no le aporta nada y solo le pone la comida más difícil.

¿Cada cuánto cambio un cuenco de plástico?

Cuando tenga rayas, mordiscos o grietas, porque ahí se queda la suciedad aunque lo laves.