Pulgas en perros: cómo quitarlas y qué antiparasitario usar
Si tu perro se rasca sin parar y ves puntitos negros en el pelo, lo más probable es que tenga pulgas. Se quitan con un antiparasitario adecuado para su peso y con limpieza de la casa, porque la mayoría de las pulgas no viven en el perro sino en su entorno. Qué producto usar lo decide tu veterinario según la edad, el peso y la salud del perro.
¿Cómo sé si mi perro tiene pulgas?
Las pulgas adultas son pequeñas, marrones y saltan rápido. Casi nunca las verás de golpe. Lo habitual es notar rascado, mordisqueo cerca de la cola y la base de la espalda, y unas motas negras en el pelo.
Para confirmarlo, pasa un peine de púas finas por el lomo y deja lo que salga sobre un papel de cocina blanco húmedo. Si las motas se vuelven rojizas, son heces de pulga con sangre digerida. Eso confirma que hay pulgas aunque no veas ninguna.
¿Por qué no basta con bañar al perro?
Solo una pequeña parte de la población de pulgas está sobre el perro. El resto son huevos, larvas y pupas que están en la cama, la alfombra, el sofá y las rendijas del suelo. Un baño mata las que lleva encima, pero las pupas siguen saliendo durante semanas.
Por eso el tratamiento tiene dos frentes. En el perro, un antiparasitario que se mantenga activo varias semanas. En casa, aspirar a diario, lavar a 60 grados la cama y las mantas del perro, y tirar la bolsa del aspirador al terminar.
¿Qué antiparasitario puedo usar?
Hay tres formatos habituales en España: pipetas que se aplican en la piel del cuello, comprimidos masticables y collares. Cambian la duración, la facilidad de uso y los parásitos que cubren además de las pulgas (garrapatas, mosquitos que transmiten la leishmaniosis, gusanos intestinales).
| Formato | Cómo se usa | Lo que conviene saber |
|---|---|---|
| Pipeta | Se aplica en la piel, entre las paletillas | Evita bañar al perro en los días siguientes; ojo si hay un gato en casa que lo lama |
| Comprimido | Se da por la boca, con o sin comida | No se quita al mojarse; hay que ser puntual con la dosis |
| Collar | Se lleva puesto durante meses | Hay que comprobar que ajusta bien y revisarlo con el uso |
Los antiparasitarios son medicamentos veterinarios y se autorizan en España a través de la AEMPS (Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios). En CIMAVet, el buscador oficial de medicamentos veterinarios, puedes consultar el prospecto de cualquier producto autorizado, sus especies de destino, el peso para el que está indicado y si se vende solo con receta.
No te damos aquí un producto concreto como la solución. La elección depende de cuánto pesa el perro, de si es cachorro o muy mayor, de si está enfermo o embarazada, de si vive con gatos y de la zona donde paseáis. Pregunta en tu clínica cuál encaja con tu caso.
¿Qué errores conviene evitar?
El más grave es usar en el perro un producto pensado para otra especie, o al revés. Algunas pipetas para perros llevan permetrina, una sustancia que es muy tóxica para los gatos. Si convives con un gato, no los dejes juntos mientras el producto se seca.
Otro error es dar la dosis de un perro grande a uno pequeño para ahorrar o repartir un envase entre dos perros. Cada pipeta y cada comprimido están calculados para un tramo de peso, y el prospecto lo indica.
Tampoco conviene mezclar productos por tu cuenta. Si el tratamiento no funciona, no pongas otro encima; consulta antes.
¿Con qué frecuencia hay que tratarlo?
Las pulgas pueden aparecer todo el año, también en invierno si vives en un piso con calefacción. La pauta depende del producto: el prospecto marca cada cuánto se repite, y tu veterinario te dirá si necesitas cobertura continua o solo en los meses de más riesgo. Si vives en el Vallès, o paseas por zonas de campo y río, pregunta además por garrapatas y por la leishmaniosis, que aquí es relevante.
¿Cuándo hay que ir al veterinario?
Pide cita pronto si el perro es cachorro o muy pequeño, porque las pulgas pueden causar anemia por la sangre que chupan. Fíjate en las encías: si las ves pálidas, o el perro está decaído, ve a urgencias.
También hay que consultar si tiene heridas por rascado, zonas sin pelo o la piel enrojecida. Algunos perros son alérgicos a la saliva de la pulga y una sola picadura les desata una dermatitis fuerte. Y si ves en las heces o en el pelo trocitos que parecen granos de arroz, puede haber lombrices (la pulga transmite un tipo de tenia), así que pregunta por una desparasitación interna.
¿Dónde compro el antiparasitario?
En tu clínica veterinaria te lo pueden dar con la pauta ya explicada. Los productos que se venden sin receta también los tienes en tiendas online como Tiendanimal, Kiwoko o Zooplus. Compra siempre el que corresponda al peso de tu perro y comprueba que en el envase aparece su registro como medicamento veterinario.
Puedes ver cuánto cuesta mantener a un perro durante un año, con antiparasitarios incluidos, en la calculadora de coste. Y si quieres repasar el resto del calendario sanitario, lee nuestra guía de vacunas del perro.
Preguntas frecuentes
¿Las pulgas de mi perro pueden picarme a mí?
Sí, pueden picar a las personas, sobre todo en tobillos y piernas, y dejan ronchas que pican. Las pulgas prefieren al perro o al gato, así que no se quedan en ti, pero mientras haya infestación en casa seguirás teniendo picaduras.
¿Cuánto tardan en desaparecer las pulgas de casa?
Depende de lo extendida que esté la infestación, pero suele llevar varias semanas porque las pupas siguen madurando. Mientras tanto hay que mantener el antiparasitario del perro y aspirar con frecuencia.
¿Sirven los remedios caseros, como el vinagre o el limón?
No hay pruebas de que eliminen las pulgas de forma fiable, y algunos, como los aceites esenciales, pueden irritar la piel o ser tóxicos. Si quieres probar algo natural, consúltalo antes con tu veterinario.
¿Se puede usar el mismo antiparasitario en cachorros?
Cada producto tiene una edad y un peso mínimos que figuran en el prospecto. Los cachorros muy pequeños necesitan productos concretos, así que no uses uno de adulto sin preguntar.
¿Un perro que vive en un piso también puede tener pulgas?
Sí. Las pulgas llegan en la ropa, en otros animales o desde el rellano y la calle. Vivir en altura no protege al perro.